
¿Cómo se sentiría si un día se despertase con el propio rostro transfigurado en el de un compañero de oficina? Esta y otras desventuras son desmenuzadas con audacia, prosa y buen humor por el rosarino Manuel López de Tejada (1959).
Su oficio de corrector lo lleva en la sangre y lo plasma en sus textos.
' Una mañana el espejo del baño no me devolvió mi propio rostro, sino el de Anselmo Res.
Este usurpador, con la arbitrariedad de una máscara perfecta, transmitía a su vez el desconcierto y el pánico que me inspiraba, prestándose dócilmente a mi expresión, aunque sin dejar de adulterarla.
Recuerdo que, tras la conmoción inicial, procuré descifrar la anomalía, buscarle una explicación psicológica. Pero no pude.
Un temblor de piernas me obligó a manotear el lavatorio, a bajar la vista y revisar mi figura.
Así comprobé que, salvo la cabeza del otro, más reducida y ajustada a mis proporciones, todo seguía igual. Y ni siquiera sonó distinta mi voz cuando dije: "Esto es un error", como si desde mi puesto de corrector de pruebas enfrentara un texto empastelado.
Claro que ahora el problema no involucraba factores externos ...'
Autor: Manuel López de Tejada
Editorial Sudamericana
Serie Narrativas Argentinas
ISBN 950 - 07 -1735 -2
Formato 14 x 31,5 cmts.
102 págs.
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